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martes, 8 de julio de 2014

Adelanto Bañezano. Jueves 3 de julio de 2014. Cal y Arena.

APUESTA Y VIAJE HACIA LA ESPERANZA

Roberto Carro Fernández (Valcabado del Páramo, Léon; 1971) autor de la novela costumbrista “Escombros de la memoria”, e “Íter”, libro de rutas en bicicleta que transcurren por Castilla León, además de miembro fundador de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses (SECCIF), se suma en esta ocasión al proyecto benéfico “Spain: a point of view pro-kids”, un libro disco que se grabó el pasado 30 de marzo en la Sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid.  El texto de Roberto, junto con el del Doctor José Antonio Lorente Acosta, Antonio I. Cela y Mario Garrote  integran las páginas de un  libro de clara aspiración solidaria y cuya máxima es la de sumar apoyos al proyecto DNA PRO-KIDS, liderado por el propio Doctor Lorente Acosta, Catedrático de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Granada. Junto a la parte escrita, va el formato digital del concierto grabado en directo; con un programa musical muy diverso, desde autores españoles de los tres últimos siglos y arreglos en clave de jazz y blues, a obras clásicas como la Sarabande nº 2 de J.S Bach, pasando por adaptaciones de temas inmortales como “Alfonsina y el mar”, o el “Gabriel´s oboe” de Ennio Morricone correspondiente a la película “La Misión”. El producto final, junto a la siempre necesaria  presencia del público asistente, es una  suma de voluntades altruistas que en este como en otros casos no debiera conocer parangón. Un magnífico trabajo que reivindica las artes como herramienta de conciencia social, por una causa que lucha contra la degradación de la condición humana poniendo en el ojo del huracán a ochocientas mil, un millón de niños, víctimas cada año de actividades ilegales con fines mendicantes, adopciones ilegales, venta de órganos y explotación laboral y sexual.

El proyecto DNA PRO-KIDS, cuya utilidad práctica y resumida consiste en aplicar el código genético en la identificación de menores para luego ser reintegrados a sus familias, tiene en palabras del propio Roberto un componente viajero: una apuesta y viaje hacia la esperanza. “(…) Guiados por una carta marina plagada de obstáculos como el problema del orden público mundial y su vinculación a los flujos migratorios, a la pobreza y a la actuación de la delincuencia organizada trasnacional…. Pero un sencillo hisopo, cargado de la información genética suficiente y contrastada  adecuadamente, puede aumentar los límites y postulados del principio de Justicia Universal. Los que adquiere el hombre por su propia condición cuando nace; ésos de los que nunca debió ser privado en algún momento de su vida”.

Para sumarse al proyecto solidario adquiriendo el libro-disco, ponerse en contacto con la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses (SECCIF)
Calle Angustias nº 34, 4º izda.
47003 Valladolid (España)
Tfn.: (+34) 983 258 225.

lunes, 24 de marzo de 2014

Semana Santa 2014. Filandón músico-literario en Mansilla del Páramo. Organiza Ayuntamiento de Urdiales del Páramo

Filandón músico-literario
Romances y Artes deductivas en torno al fuego de la memoria
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Basado en el libro “ESCOMBROS DE LA MEMORIA” de leonés Roberto CARRO FERNÁNDEZ.  Novela de estilo costumbrista con trasfondo criminológico que ha sido presentada en la Semana Negra de Gijón, en las Casas de León en Madrid, Valladolid, Gijón, Feria del Libro de La Bañeza....

Domingo 13  de abril a las 18:00 h. Casa de Cultura. Mansilla del Páramo (León).

(..) Roberto nos arropa en el paisaje leonés que se torna más pletórico, si cabe, de su mano, convertido en escenario donde nos seduce con una prosa sencilla y esmerada, preñada de sensaciones que sólo el buen escritor consigue y que destila un relato brillante, de impecable factura (..)
Fernando PÉREZ ÁLVAREZ. Director de CISE en la Universidad  de Salamanca.
(..) Y todo ello implementado por una trama criminológica desarrollada magistralmente por este singular tándem paramés, al más puro estilo Holmes-Watson (Juan Herminio y Demetrio), junto a la que el autor ha conseguido ubicar las costumbres rurales (..)
Juan Francisco LÓPEZ GALLEGO. Periodista. Grupo Ical noticias


"La autopsia". Enrique Simonet
    

jueves, 6 de marzo de 2014

Concierto Benéfico a favor de la Fundación Vicente Ferrer



Organiza: Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses (SECCIF).

El evento tendrá lugar el próximo domingo 30 de marzo, a las 19:30 horas, en la Sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes. La entrada cuesta 15 euros y lo recaudado irá destinado íntegramente para la Fundación Vicente Ferrer.




INTERVENDRÁN: 


Alumnos del Conservatorio de Música de Valladolid
Quinteto de metales de la OSCyL
Juan Manuel Urban, solista corno inglés de la OSCyL
Coro GOSPEL “GOOD NEWS” , Dirige Mario del Campo
David Álvarez, periodista
Alberto Joral, fotógrafo

miércoles, 1 de enero de 2014

EL ÚLTIMO VIAJE. “Cuando partas hacia Ítaca pide que tu camino sea largo” (Konstandinos Kavafis)

Alberto Angoso; neuropsicólogo y perito calígrafo
       En el año 2009 me regaló un prólogo con el que quiero recordarle y rendirle tributo. Ha sido una máxima de vida, un eslogan que me ha acompañado en este viaje perpetuo. Y hoy, cuando Alberto se ha ido para siempre, creo que es el momento de devolverle lo que le ha pertenecido por ser, también, el leitmotiv que le mantuvo vital, ávido de conocimiento, ingenioso, buen padre, buen esposo y sobre todo amigo a pleno rendimiento y sin paliativos. Quiero que lo lleve con él porque a él le pertenece. De este modo viajará arropado  por la aviesa  travesía que el destino le ha deparado, privándonos de su compañía, de su presencia necesaria; pero no del recuerdo que siempre estará con nosotros. El recuerdo de quien ha hecho camino al andar.


Así decía Alberto:

                “Lo importante es avanzar, adelante; siempre hacia delante. Un impulso ciego, una fuerza desconocida te domina. Buscando, siempre buscando, partes hacia alguna parte y nunca llegas a ningún sitio; más aún, si llegaras al final sería totalmente descorazonador. Lo importante no son los pueblos, los paisajes, las formas o la luz, el alba o el crepúsculo; lo importante es el viaje, la búsqueda, la acción, el vértigo, la vida en sí  misma, vibrar a cada instante y consumar en cada momento la esencia de la eternidad ¡Qué más da que al final no haya nada o lo haya todo, o ambas cosas a la vez! La emoción de lo inesperado, el retorno a la madre tierra, la vuelta al origen, la percepción del pasado histórico y la decadencia presente, la sacudida contundente del abrupto paisaje peninsular, las penurias y delicias de un viaje que no termina nunca…., son sólo excusas que intentan justificar lo injustificable.
                El viaje ha de proseguir. Unas formas se perfilan al alba, unas siluetas somnolientas avanzan dando tumbos en medio de un serpenteante carretera, unas montañas se dibujan al horizonte; un valle descubre, en medio de las pálidas luces, pueblos diseminados. Avanzamos hacia delante, y en este avance, en este impulso ciego sentimos el latido de la vida y el gozo de sentirnos plenos de libertad.”

A nuestro buen amigo Alberto Angoso, in memoriam.

                                                           Camino de Santiago. Carlos Núñez

       

viernes, 27 de diciembre de 2013

Fiesta de Reyes con nuestros mayores. Velada benéfica. Jiménez de Jamuz


                   
                                 Cartel de Eugenio Fernández.




                                 
         Estupenda velada que acogió a familias, amigos y niños en  torno a una causa tan noble como necesaria. Estar cerca de nuestros mayores, arropando la labor de quienes a diario concentran sus esfuerzos en hacerles sentir que son importantes en nuestras vidas, mientras les cuidan y les dan cariño, hace que me reafirme en mi creencia de que la condición humana, a pesar de otros desvaríos, sigue mereciendo mucho la pena.  Así que, gracias a Jorge, a Azucena, a los niños de Jiménez y a tantos otros que hicieron posible este pequeño milagro.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Un intruso en la escena II (artículo publicado en la revista científica Cuadernos de Criminología; QdC)

Abundemos un poco más en el artículo anterior. Resulta que el famoso principio de intercambio: “Quincumque tactus vestigia legat” (todo contacto deja un vestigio), es una realidad válida que robustece nuestra actividad investigadora; pero también –como ya dijimos- puede echarla al traste cuando somos nosotros mismos o nuestros colaboradores los que por ignorancia, accidental o imprudentemente, contaminamos su naturaleza.
Es inevitable, quien delinque y no, lo hace actuando materialmente sobre las cosas y en ese acontecer se produce ese mutuo intercambio de vestigios.
Éste se puede producir entre personas, entre personas y objetos, y entre objetos. Así estaríamos hablando de transferencia primaria, que es la que se da entre el agresor y la escena (y viceversa); el agresor y la víctima (y viceversa), o el investigador (u otros intervinientes) y la escena o la víctima (y viceversa). Pero aún habría una trasferencia secundaria, que sería la procedente de un contacto anterior. Qué ocurre, pues que, la existencia de esta última puede multiplicar la carga de trabajo, pero también el valor probatorio del rastro, de modo que en ciertas ocasiones nos permita relacionar varias escenas entre sí, esto es, las que han sido objeto de la acción criminal y las que pertenecen al entorno del autor. Claro que, sin nos fijamos detenidamente en lo dicho hasta ahora, y más concretamente en la trasferencia primaria que se produce entre el investigador y la escena o la víctima, detrás, hay algo que desnaturaliza el proceso de trasferencia y que, sencillamente, se traduce en contaminación. Las técnicas que hoy se utilizan en los laboratorios están tan desarrolladas que permiten un análisis diferencial y comparativo para casi todo, con su consiguiente coste, claro. Así que, razón de más para que su uso racional, pase necesariamente por evitar que con nuestra irregular actividad, ralenticemos los procesos cuando no los colapsemos. Llegado a este punto en el que teorizando hemos alcanzado la reflexión práctica del artículo anterior, solo resta poner coto a este desafuero y hacer una serie de recomendaciones que eviten el fiasco de la inspección. Por ejemplo, ya dijimos que, quien primero llega al lugar de los hechos, su actuación genérica, pasa por proteger la escena. Ello implica -aparte de comprobar visualmente la realidad del hecho criminal y detener al autor si aún estuviese allí, neutralizar riesgos y peligros inminentes, auxiliar heridos, tomar notas de los testigos y personal de distintos servicios que allí se encuentren, expulsar curiosos….-, también, el uso desde el principio y como mínimo de los guantes de látex, especialmente en los supuestos que excepcionalmente haya que manipular indicios y efectos del delito, en cuyo caso se hará siempre por los lugares menos frecuentes, tales como esquinas, aristas, partes interiores, etc.
Todos los indicios son importantes, pero quizás, desde hace una década, la tecnología del ADN ha adquirido un protagonismo especial cuando tenemos que recoger y analizar indicios biológicos de interés criminal. Hoy, podemos extraer material genético de cualquier indicio biológico (sangre, pelos, semen, restos epiteliales, saliva…, etc.) e incluso, con las nuevas técnicas de amplificación genética (PCR: o reacción en cadena de la polimerasa), a partir de cantidades mínimas de material genético –picogramos- o muestras de éste muy degradado, se ha conseguido una información muy precisa a cerca de la identidad de la persona de la que procede el indicio. Con lo que, resumiendo, el resultado de la prueba del ADN tendrá mucho que ver con la calidad de aquélla, pero más por cómo se realice la recogida y el envío al laboratorio. Además, la admisibilidad de la prueba por los tribunales, con garantía suficiente de autenticidad e integridad, pasa necesariamente por un filtro de calidad que se llama cadena de custodia. Como ya dijimos, la recogida de indicios requiere por lo general una correcta protección usando guantes, pero también mascarilla, gorro, calzas, y un mono desechable. Y, ya que los indicios biológicos ocupan un lugar relevante en la investigación criminal, diremos a mayores que, respecto de su protección, es importante dejar secar los rastros a temperatura ambiente, (para que no actúen los microorganismos) y sin exponer al sol (para que la radiación ultravioleta no degrade el ADN).
Una vez protegidos el paso siguiente es la recogida, con lo que, dependiendo del caso, es preceptivo el uso de envases limpios, porosos e independientes, como podrían ser las bolsas de papel o cajas cartón. Estos envases facilitan la transpiración y evitan la degradación que sí se produciría si el envase fuese de plástico.
Si el indicio es una mancha líquida de biológico, podemos recoger una muestra de aquélla con un hisopo, la dejamos secar a temperatura ambiente y se introduce en un recipiente de papel o cartón. En el mismo indicio pero con la mancha seca, podemos aplicar otro hisopo, pero esta vez humedeciéndolo en suero fisiológico, luego se deja secar y se introduce en un recipiente de papel o cartón como el caso anterior.
Puede ser una obviedad, pero no está de más recordar que no se debe hablar ni estornudar sobre las muestras; que se debe utilizar, en la medida de lo posible, material desechable y de un solo uso y que, siendo válido para la selección, manejo y recogida de todos los indicios que nos podamos encontrar, se deben recoger los mínimamente lógicos y cotejables, los que no cuadren en la normalidad de ese medio y los no reiterativos. El paso último para refrendar la cadena de custodia, sería el etiquetado y singularizado con referencia única, además del lugar exacto de procedencia.

Para finalizar y ya que estamos hablando de indicios biológicos, siempre que se pueda, se debe tomar un frotis bucal como muestra indubitada de referencia.