Roberto Carro Fernández, (Valcabado del Páramo, León; 1971), compagina su trabajo con la docencia, habiendo sido profesor de Criminalística e Investigación en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid. En la actualidad forma parte del cuerpo de profesores que imparten clase en Ciencias de la Seguridad (CISE) de la Universidad de Salamanca y en el Centro Universitario Villanueva de Madrid. Escritor y columnista en la revista científica QdC.
domingo, 27 de julio de 2014
martes, 8 de julio de 2014
Adelanto Bañezano. Jueves 3 de julio de 2014. Cal y Arena.
APUESTA Y VIAJE HACIA LA ESPERANZA
Roberto
Carro Fernández (Valcabado del Páramo, Léon; 1971) autor de la novela costumbrista
“Escombros de la memoria”, e “Íter”, libro de rutas en bicicleta que
transcurren por Castilla León, además de miembro fundador de la Sociedad
Española de Criminología y Ciencias Forenses (SECCIF), se suma en esta ocasión
al proyecto benéfico “Spain: a point of
view pro-kids”, un libro disco que se grabó el pasado 30 de marzo en la
Sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid. El texto de Roberto, junto con el del Doctor
José Antonio Lorente Acosta, Antonio I. Cela y Mario Garrote integran las páginas de un libro de clara aspiración solidaria y cuya
máxima es la de sumar apoyos al proyecto DNA
PRO-KIDS, liderado por el propio Doctor Lorente Acosta, Catedrático de
Medicina Legal y Forense de la Universidad de Granada. Junto a la parte
escrita, va el formato digital del concierto grabado en directo; con un
programa musical muy diverso, desde autores españoles de los tres últimos
siglos y arreglos en clave de jazz y blues, a obras clásicas como la Sarabande
nº 2 de J.S Bach, pasando por adaptaciones de temas inmortales como “Alfonsina
y el mar”, o el “Gabriel´s oboe” de Ennio Morricone correspondiente a la
película “La Misión”. El producto final, junto a la siempre necesaria presencia del público asistente, es una suma de voluntades altruistas que en este como
en otros casos no debiera conocer parangón. Un magnífico trabajo que reivindica
las artes como herramienta de conciencia social, por una causa que lucha contra
la degradación de la condición humana poniendo en el ojo del huracán a
ochocientas mil, un millón de niños, víctimas cada año de actividades ilegales
con fines mendicantes, adopciones ilegales, venta de órganos y explotación
laboral y sexual.
El proyecto DNA PRO-KIDS, cuya utilidad práctica y resumida consiste en
aplicar el código genético en la identificación de menores para luego ser
reintegrados a sus familias, tiene en palabras del propio Roberto un componente
viajero: una apuesta y viaje hacia la
esperanza. “(…) Guiados por una carta marina plagada de obstáculos como el
problema del orden público mundial y su vinculación a los flujos migratorios, a
la pobreza y a la actuación de la delincuencia organizada trasnacional…. Pero un
sencillo hisopo, cargado de la información genética suficiente y contrastada adecuadamente, puede aumentar los límites y
postulados del principio de Justicia
Universal. Los que adquiere el hombre por su propia condición cuando nace;
ésos de los que nunca debió ser privado en algún momento de su vida”.
Para sumarse al proyecto solidario adquiriendo el libro-disco,
ponerse en contacto con la Sociedad Española de Criminología y Ciencias
Forenses (SECCIF)
Calle Angustias nº 34, 4º izda.
47003 Valladolid (España)
Tfn.: (+34) 983 258 225.
lunes, 24 de marzo de 2014
Semana Santa 2014. Filandón músico-literario en Mansilla del Páramo. Organiza Ayuntamiento de Urdiales del Páramo
Romances y Artes deductivas en torno al fuego de la memoria
_______________________
Basado
en el libro “ESCOMBROS DE LA MEMORIA” de leonés Roberto CARRO FERNÁNDEZ. Novela de estilo costumbrista con trasfondo criminológico que ha sido presentada en la Semana Negra de Gijón, en las Casas de León en Madrid, Valladolid, Gijón, Feria del Libro de La Bañeza....
Domingo 13 de abril a las 18:00 h. Casa de Cultura. Mansilla
del Páramo (León).
|
(..)
Roberto nos arropa en el paisaje leonés que se torna más pletórico, si
cabe, de su mano, convertido en escenario donde nos seduce con una prosa
sencilla y esmerada, preñada de sensaciones que sólo el buen escritor
consigue y que destila un relato brillante, de impecable factura (..)
Fernando PÉREZ ÁLVAREZ. Director de CISE en la Universidad de Salamanca.
(..) Y todo ello implementado por una trama
criminológica desarrollada magistralmente por este singular tándem paramés,
al más puro estilo Holmes-Watson (Juan Herminio y Demetrio), junto a la que
el autor ha conseguido ubicar las costumbres rurales (..)
Juan Francisco LÓPEZ GALLEGO. Periodista. Grupo Ical noticias
|
![]() |
| "La autopsia". Enrique Simonet |
jueves, 6 de marzo de 2014
Concierto Benéfico a favor de la Fundación Vicente Ferrer
Organiza: Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses (SECCIF).
El evento tendrá lugar el próximo domingo 30 de marzo, a las 19:30 horas, en la Sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes. La entrada cuesta 15 euros y lo recaudado irá destinado íntegramente para la Fundación Vicente Ferrer.
INTERVENDRÁN:
Alumnos del Conservatorio de Música de Valladolid
Quinteto de metales de la OSCyL
Juan Manuel Urban, solista corno inglés de la OSCyL
Coro GOSPEL “GOOD NEWS” , Dirige Mario del Campo
David Álvarez, periodista
Alberto Joral, fotógrafo
Quinteto de metales de la OSCyL
Juan Manuel Urban, solista corno inglés de la OSCyL
Coro GOSPEL “GOOD NEWS” , Dirige Mario del Campo
David Álvarez, periodista
Alberto Joral, fotógrafo
miércoles, 1 de enero de 2014
EL ÚLTIMO VIAJE. “Cuando partas hacia Ítaca pide que tu camino sea largo” (Konstandinos Kavafis)
| Alberto Angoso; neuropsicólogo y perito calígrafo |
Así decía Alberto:
“Lo importante es
avanzar, adelante; siempre hacia delante. Un impulso ciego, una fuerza
desconocida te domina. Buscando, siempre buscando, partes hacia alguna parte y
nunca llegas a ningún sitio; más aún, si llegaras al final sería totalmente
descorazonador. Lo importante no son los pueblos, los paisajes, las formas o la
luz, el alba o el crepúsculo; lo importante es el viaje, la búsqueda, la
acción, el vértigo, la vida en sí misma,
vibrar a cada instante y consumar en cada momento la esencia de la eternidad
¡Qué más da que al final no haya nada o lo haya todo, o ambas cosas a la vez!
La emoción de lo inesperado, el retorno a la madre tierra, la vuelta al origen,
la percepción del pasado histórico y la decadencia presente, la sacudida
contundente del abrupto paisaje peninsular, las penurias y delicias de un viaje
que no termina nunca…., son sólo excusas que intentan justificar lo
injustificable.
El viaje ha de
proseguir. Unas formas se perfilan al alba, unas siluetas somnolientas avanzan
dando tumbos en medio de un serpenteante carretera, unas montañas se dibujan al
horizonte; un valle descubre, en medio de las pálidas luces, pueblos
diseminados. Avanzamos hacia delante, y en este avance, en este impulso ciego
sentimos el latido de la vida y el gozo de sentirnos plenos de libertad.”
A nuestro buen amigo Alberto Angoso, in memoriam.
Camino de Santiago. Carlos Núñez
viernes, 27 de diciembre de 2013
Fiesta de Reyes con nuestros mayores. Velada benéfica. Jiménez de Jamuz
![]() |
| Cartel de Eugenio Fernández. |
Estupenda velada que acogió a familias, amigos y niños en torno a una causa tan noble como necesaria. Estar cerca de nuestros mayores, arropando la labor de quienes a diario concentran sus esfuerzos en hacerles sentir que son importantes en nuestras vidas, mientras les cuidan y les dan cariño, hace que me reafirme en mi creencia de que la condición humana, a pesar de otros desvaríos, sigue mereciendo mucho la pena. Así que, gracias a Jorge, a Azucena, a los niños de Jiménez y a tantos otros que hicieron posible este pequeño milagro.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Un intruso en la escena II (artículo publicado en la revista científica Cuadernos de Criminología; QdC)
Abundemos un
poco más en el artículo anterior. Resulta que el famoso principio de
intercambio: “Quincumque tactus vestigia
legat” (todo contacto deja un vestigio), es una realidad válida que robustece
nuestra actividad investigadora; pero también –como ya dijimos- puede echarla
al traste cuando somos nosotros mismos o nuestros colaboradores los que por
ignorancia, accidental o imprudentemente, contaminamos su naturaleza.
Es inevitable,
quien delinque y no, lo hace actuando materialmente sobre las cosas y en ese
acontecer se produce ese mutuo intercambio de vestigios.
Éste se puede producir entre personas, entre personas y
objetos, y entre objetos. Así estaríamos hablando de transferencia primaria, que
es la que se da entre el agresor y la escena (y viceversa); el agresor y la
víctima (y viceversa), o el investigador (u otros intervinientes) y la escena o
la víctima (y viceversa). Pero aún habría una trasferencia secundaria, que
sería la procedente de un contacto anterior. Qué ocurre, pues que, la
existencia de esta última puede multiplicar la carga de trabajo, pero también
el valor probatorio del rastro, de modo que en ciertas ocasiones nos permita
relacionar varias escenas entre sí, esto es, las que han sido objeto de la
acción criminal y las que pertenecen al entorno del autor. Claro que, sin nos
fijamos detenidamente en lo dicho hasta ahora, y más concretamente en la
trasferencia primaria que se produce entre el investigador y la escena o la
víctima, detrás, hay algo que desnaturaliza el proceso de trasferencia y que,
sencillamente, se traduce en contaminación. Las técnicas que hoy
se utilizan en los laboratorios están tan desarrolladas que permiten un
análisis diferencial y comparativo para casi todo, con su consiguiente coste,
claro. Así que, razón de más para que su uso racional, pase necesariamente por
evitar que con nuestra irregular actividad, ralenticemos los procesos cuando no
los colapsemos. Llegado a este punto en el que teorizando hemos alcanzado la
reflexión práctica del artículo anterior, solo resta poner coto a este
desafuero y hacer una serie de recomendaciones que eviten el fiasco de la inspección.
Por ejemplo, ya dijimos que, quien primero llega al lugar de los hechos, su
actuación genérica, pasa por proteger la escena. Ello implica -aparte de
comprobar visualmente la realidad del hecho criminal y detener al autor si aún
estuviese allí, neutralizar riesgos y peligros inminentes, auxiliar heridos,
tomar notas de los testigos y personal de distintos servicios que allí se
encuentren, expulsar curiosos….-, también, el uso desde el principio y como
mínimo de los guantes de látex, especialmente en los supuestos que
excepcionalmente haya que manipular indicios y efectos del delito, en cuyo caso
se hará siempre por los lugares menos frecuentes, tales como esquinas, aristas,
partes interiores, etc.
Todos los indicios son importantes, pero quizás, desde
hace una década, la tecnología del ADN ha adquirido un protagonismo especial
cuando tenemos que recoger y analizar indicios biológicos de interés criminal.
Hoy, podemos extraer material genético de cualquier indicio biológico (sangre,
pelos, semen, restos epiteliales, saliva…, etc.) e incluso, con las nuevas
técnicas de amplificación genética (PCR: o reacción en cadena de la
polimerasa), a partir de cantidades mínimas de material genético –picogramos- o
muestras de éste muy degradado, se ha conseguido una información muy precisa a
cerca de la identidad de la persona de la que procede el indicio. Con lo que,
resumiendo, el resultado de la prueba del ADN tendrá mucho que ver con la
calidad de aquélla, pero más por cómo se realice la recogida y el envío al
laboratorio. Además, la admisibilidad de la prueba por los tribunales, con
garantía suficiente de autenticidad e integridad, pasa necesariamente por un
filtro de calidad que se llama cadena de
custodia. Como ya dijimos, la recogida de indicios requiere por lo general
una correcta protección usando guantes, pero también mascarilla, gorro, calzas,
y un mono desechable. Y, ya que los indicios biológicos ocupan un lugar
relevante en la investigación criminal, diremos a mayores que, respecto de su
protección, es importante dejar secar los rastros a temperatura ambiente, (para
que no actúen los microorganismos) y sin exponer al sol (para que la radiación
ultravioleta no degrade el ADN).
Una vez protegidos el paso siguiente es la recogida, con
lo que, dependiendo del caso, es preceptivo el uso de envases limpios, porosos
e independientes, como podrían ser las bolsas de papel o cajas cartón. Estos
envases facilitan la transpiración y evitan la degradación que sí se produciría
si el envase fuese de plástico.
Si el indicio es una mancha líquida de biológico, podemos
recoger una muestra de aquélla con un hisopo, la dejamos secar a temperatura
ambiente y se introduce en un recipiente de papel o cartón. En el mismo indicio
pero con la mancha seca, podemos aplicar otro hisopo, pero esta vez
humedeciéndolo en suero fisiológico, luego se deja secar y se introduce en un
recipiente de papel o cartón como el caso anterior.
Puede ser una obviedad, pero no está de más recordar que
no se debe hablar ni estornudar sobre las muestras; que se debe utilizar, en la
medida de lo posible, material desechable y de un solo uso y que, siendo válido
para la selección, manejo y recogida de todos los indicios que nos podamos
encontrar, se deben recoger los mínimamente lógicos y cotejables, los que no
cuadren en la normalidad de ese medio y los no reiterativos. El paso último
para refrendar la cadena de custodia, sería el etiquetado y singularizado con
referencia única, además del lugar exacto de procedencia.
Para finalizar y ya que estamos hablando de indicios
biológicos, siempre que se pueda, se debe tomar un frotis bucal como muestra
indubitada de referencia.
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